El bastón: amigo o enemigo en pacientes con ACV

La utilización de soportes durante el proceso de rehabilitación de pacientes con Accidente Cerebrovascular (ACV) o ictus, es muy común, pero realmente ¿influye positivamente en la recuperación del paciente o por el contrario pueden complicarla?
Para el fisioterapeuta italiano Valerio Sarmati, el uso de muletas es una de las peores decisiones que puede tomar el paciente al momento de iniciar su rehabilitación, ya sea con la finalidad de apoyarse ligeramente o para mejorar su caminar.
Explicó que el uso de soportes como el bastón, sólo se recomiendan en aquellas personas con lesiones ortopédicas.
“Por ejemplo, cuando existe un trastorno del movimiento, el uso de la muleta generará el alza de un brazo más que el otro, lo que a corto plazo originará en los pacientes dolor en el hombro sano”.
El especialista en Rehabilitación Neurocognitiva, método Perfetti, enfatizó que ni las muletas, ni el bastón son objetos adecuados para pacientes que se recuperan de una hemiplejia o parálisis de un lado del cuerpo causada por una lesión cerebral.
¿Los soportes son símbolo de debilidad?
Además del uso del bastón, Sarmati también se refirió a otros mecanismos de soporte como el trípode o cuadripode, lo cual se encuentra asociado culturalmente al símbolo de debilidad.
Para el fisioterapeuta es preferible ver estos soportes como “un amigo temporal”, un aliadoque podrá corregir ciertos aspectos específicos del caminar, pero que posteriormente deben ser eliminados para que el paciente pueda recuperar su autonomía.
“He visto pacientes con errores para caminar y creen que porque caminan sin bastón tienen autonomía, pero por el contrario, están generando un retroceso.
Entiendo que los pacientes desean tener movimientos libres, sin la ayuda de nada, pero cuando ven que no pueden deciden usar algún soporte, y a su vez esto les hace pensar que están caminando mejor y no es así”, señaló, Sarmati.
Sin embargo, reconoce que es preferible caminar con bastón un tiempo determinado, hasta dar pasos de calidad, evaluando previamente que esto no comprometerá otras partes del cuerpo.
Las férulas son enemigas de pacientes con hemiplejia
Respecto al uso de la férula, tampoco es un soporte correcto para el paciente hemipléjico, reiteró Sarmati.
“La calidad del caminar está relacionada a la capacidad de percibir el cuerpo y el suelo, debemos saber cómo se mueve nuestro peso sobre el pie y debemos conocer como son las características del suelo, si vamos a poner una férula, nos da relieve entre el pie y el suelo, por tal motivo, no nos ayuda a percibir bien ambas cosas”.
Destacó que la razón más poderosa para no utilizar la férula, es que su uso prolongado genera un efecto secundario que se llama “hiperextensión de rodillas” o “genu recurvatum”, que aunque se puede solucionar, requiere muchas semanas de ejercicio y trabajo.
El experto detalló que la férula bloquea el tobillo en un ángulo de 90 grados, situación que en el paciente con hemiplejia puede generar un problema que es difícil de corregir.
Además aconsejó quitar la férula “si estamos haciendo un trabajo donde se está enfocando en la recuperación del tobillo y la extensión correcta de la rodilla”.
Finalmente recomendó a los pacientes rodearse de especialistas que les propongan ejercicios que le ayuden a mejorar la capacidad de percibir su cuerpo involucrando al cerebro en este proceso, ya que la lesión es principalmente cerebral no muscular.
¿Después de la lesión cómo caminas?
http://www.stroke-therapy-revolution.es/caminar-bien-mal-despues-ictus/
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AUTOR: Prensa: Valerio Sarmati
EN: Bienestar