Voluntariado factores
Os proponemos algunas reflexiones para promover y mantener la motivación de las personas colaboradoras en su entidad.
Acompañar a otras personas durante un fin de semana cualquiera, pasar una tarde haciendo actividades de ocio para la tercera edad, hacer refuerzo escolar con niños o estar en reuniones a horas intempestivas. También encontramos a aquellos voluntarios que se dedican a enseñar la lengua, que realizan actividades medioambientales o que se desplazan a otros lugares ... estas y otras muchas acciones por supuesto definen el día a día de las personas voluntarias. Pero, ¿qué mueve a estas personas a dedicar parte de su tiempo libre a proyectos diversos?
Si preguntamos a aquellos que han hecho tareas de voluntariado por qué quisieron ser voluntarios, probablemente podrán darnos una variedad de motivos: sentirse útil, ayudar a otras personas o aprender. Todas estas razones tienen un elemento en común: se mueven por un mismo impulso, "La Motivación".
ÍNDICE
la motivación
Reflexiones para facilitar la motivación en el seno de la entidad
Reflexiones para trabajar la motivación con personas voluntarias
No existe una fórmula única y mágica
la motivación
La motivación se puede considerar como un proceso que activa a las personas a desarrollar una tarea. Sobre esto hay un gran número de teorías sobre los mecanismos que la impulsan. Como aspecto básico hay que diferenciar entre la motivación interna o intrínseca que serían aquellas cuestiones vinculadas a aspectos más internos: el placer para desarrollar tareas, búsqueda de una coherencia interna y satisfacción personal. Por otro lado, encontramos la motivación externa o extrínseca que consiste en incentivos o actos de reconocimiento externo.
Seguro que alguna vez ha visto videos de técnicas de motivación por internet con mensajes que nos transmiten y llenan de una sensación de positivismo y nos animan a tener un mejor día o enfocar las cosas desde otra perspectiva.
La pregunta que se hacen aquellas personas que son voluntarias y / o trabajan con ellos es: ¿cómo podemos mantenerlos motivados cuando ya llevan tiempo en un proyecto? Cómo podemos hacer que aquellas personas que dedican su tiempo al voluntariado sigan con ganas de participar y se encuentren animadas?
Hay que pensar que la persona voluntaria ha entrado, en la mayoría de los casos, por un impulso individual. Ahora bien, que quiera continuar depende en gran medida de las personas que forman la entidad. En las siguientes líneas os planteamos algunos aspectos a tener en cuenta que bien empleados pueden ayudar a motivar al voluntariado.
Reflexiones para facilitar la motivación en el seno de la entidad
Proponemos algunos ejemplos para reflexionar y planificar el papel de las personas voluntarias y el seguimiento para la mejora de su motivación.
1. Tener claro qué se quiere, una visión estratégica del papel del voluntario a la entidad
Seguramente hemos visto a voluntarios dentro de un proyecto que no tienen claro qué hacer ni qué se espera exactamente de ellos y las personas responsables tampoco son capaces de explicar qué quieren. Es una situación bastante común y nos puede servir como un claro ejemplo de situación desmotivante para el voluntariado.
Si una entidad decide que quiere tener gente voluntaria realizando tareas dentro de un proyecto sería necesario que ésta tuviera en cuenta que la decisión requiere de un proceso previo de reflexión y planificación. Con ello no hablamos de un proceso eterno de pensar y repensar, la idea se plantearse algunas preguntas básicas:
Qué queremos hacer ?: cuáles son los objetivos y metas del proyecto.
A quién necesitamos ?: pensar si necesitamos personas realizando voluntariado.
Como los necesitamos? ¿Qué tareas pueden desarrollar y cómo variarán en el tiempo
Estas reflexiones del equipo de trabajadores / as y de la junta directiva son primordiales para dibujar el voluntariado que se quiere y espera. Si no se tienen claras estas funciones, costará asignar tareas y un papel claro a la persona. En caso de que una entidad ya tenga voluntariado y algo no acabe de funcionar es interesante volver a hacer esta reflexión.
2. Creerse el proyecto, comunicarlo y sobre todo vivirlo
Cuando una persona comienza como voluntaria en una entidad, agradece que las personas que están dentro del acojan, explicando de forma clara cuáles son las funciones que debe desarrollar, le enseñen pequeños trucos para entender y moverse dentro de la organización, el traten como un igual y sobre todo que le transmitan el proyecto.
Todo esto sucede cuando el equipo humano que promueve el voluntariado cree en el proyecto, cree en los voluntarios y es capaz de hacerlo vivir a las personas que se encuentran dentro. Para todo ello podríamos plantear las siguientes herramientas:
Crear un buen mecanismo de acogida a la organización: Mediante documentos claros sobre la organización o bien con discursos que sean comprensibles para los recién llegados sobre el trabajo de la organización y que se espera que hagan.
FECHA: a las 12:31h (330 Lecturas)
TAGS: voluntariado
AUTOR: https://www.cooperatingvolunteers.com/
EN: Servícios