El todo de las bolas chinas

El todo de las bolas chinas
Las también llamadas bolas de Geisha o Ben Wa son uno de los juguetes sexuales con más antigüedad y tienen su origen en Japón. 


Una de las leyendas sobre sus orígenes habla que se crearon para satisfacer las necesidades sexuales del emperador de la época feudal. Se cree que con ellas se preparaban a sus concubinas antes de tener relaciones sexuales, para no tener que esperar a que la vagina lubricara.


Pero no sólo eran usadas por las concubinas, también las Geishas, que eran las mujeres encargadas en entretener las reuniones más exclusivas. Este es el motivo por el cual son llamadas bolas de Geisha.


Para qué sirven y cómo usarlas


Las bolas de Geisha están formadas por dos bolas ligeras unidas por un cordón que, a su vez, contienen otras pequeñas bolas en su interior. La mujer las introduce en la vagina detrás del músculo pubococcígeo, exactamente donde se colocan los tampones. Los expertos del ámbito sexual las consideran pequeños juguetes sexuales. Se cree que, tiempo atrás, las mujeres las utilizaban para alcanzar el orgasmo, pero la verdad es que las bolas chinas no proporcionan placer inmediato.


No se trata de un vibrador, sino de pequeñas pesas que pueden ayudar a fortalecer los músculos del suelo pélvico, produciendo un mayor deleite sexual.


Las bolas chinas mejoran la circulación sanguínea, estimulándola de tal manera que posibilita aumentar el nivel de lubricación, lo que es notable desde los primeros usos.


Suelen también emplearse como terapia preventiva, incontinencia urinaria, falta de sensibilidad y disminución de intensidad del orgasmo.


¿Cómo las uso?



  1. Coloca un poco de lubricante en la punta de la primera bola.

  2. Introdúcelas en la vagina en la postura que te sea más cómoda.

  3. Las dos bolas deben quedar detrás del músculo pubococcígeo.

  4. Recuéstate boca arriba.

  5. Haz movimientos como si estuvieras montando en bicicleta.


Al ponerte en pie, la gravedad hará que las bolas tiendan a caer y contraerás el músculo de forma inconsciente para evitarlo. De esta manera, ya estarás ejercitando tu suelo pélvico.


Si no puedes sostenerlas de pie, podrás hacer ejercicio tumbada en la cama. Tira con una mano del cordel y con la musculatura trata de impedir que se salgan. Es una especie de pulso que ayudará a fortalecer el músculo.


¿Cuáles elegir?


Las bolas chinas las podrás comprar en Eros Express que es una tienda erótica online y las hay de diferentes tipos dependiendo de su medida y peso.


Fabricadas principalmente de silicona hipoalergénica suelen tener una medida de entre 35 a 40 milímetros de ancho, mientras que que el peso puede oscilar entre los 28 a los 100 gramos.


Lo ideal sería ir poco a poco en cuanto a peso y tamaño e ir cambiándolas progresivamente. Al igual que en el gimnasio, el suelo pélvico también necesita de pesas para ejercitarse y fortalecerse.


Las vibraciones o choques de las pequeñas bolitas, que contienen en su interior, contra las paredes de la vagina son las que hacen que aumente su tonicidad, lubricación e irrigación sanguínea, incrementando el tono del suelo pélvico.


¿Te animas a probarlas? Sin duda, lánzate al placer y mejora la salud de tu vagina.


 

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TAGS: Bolas chinas, sexualidad

EN: Sociedad